Si tiene hijos, entonces sabrá lo indispensable que es un termómetro. Cuando los niños no están bien, lo primero que se comprueba es la presencia de una enfermedad, y un cambio en su temperatura es una útil señal de advertencia. 

De hecho, el Servicio Nacional de Salud aconseja que la temperatura interna saludable del cuerpo de los niños y bebés debe ser de 36,4 ⁰C. Si su hijo tiene alta temperatura, debe hacer un seguimiento para asegurarse de que su temperatura corporal interna se mantiene en niveles aceptables. Normalmente, si superan los 38 ⁰C, su hijo puede tener fiebre y se debe pedir una cita con el pediatra.

Así que ser capaz de comprobar su temperatura es crucial. Pero incluso si está bien organizado y recuerda dónde puso el termómetro la última vez que lo usó, ¿cómo sabe que el termómetro que tiene es adecuado? Y si todavía no ha añadido este instrumento crítico a su botiquín familiar, ¿cómo sabe lo que necesita o cuánto debe gastar?

Este artículo ha sido elaborado para ayudarte a decidir qué tipo de termómetro, o termómetros, se ajusta mejor a las necesidades de su familia. Al leerlo, descubrirá las opciones disponibles en el mercado hoy en día, y las ventajas y desventajas de los diferentes tipos. 

No hay una respuesta correcta, pero al seguir leyendo, estará en mejor posición para tomar una decisión informada.

Por qué no vale cualquier termómetro

Un termómetro es un dispositivo que se utiliza para medir la temperatura de un objeto o espacio. Vienen en todo tipo de formatos diferentes y a menudo están diseñados para un objetivo específico: un termómetro de horno está hecho para soportar una exposición prolongada al calor, pero no puede funcionar como un termómetro para alimentos, que debe ser capaz de medir la temperatura interna de los alimentos.

Cuando hablamos de termómetros aptos para su familia, el criterio es diferente. Deben ser diseñados para trabajar de forma segura y efectiva con el cuerpo humano y las variables específicas que presenta. Además, los diferentes grupos de edad tienen diferentes necesidades, desde los bebés hasta los adultos. Así que cuando se trata de termómetros familiares, ¿cuáles son las opciones?

Termómetros digitales

Los termómetros digitales tradicionales son un método común para tomar la temperatura. Se presentan en todas las formas, colores y tamaños, y se pueden utilizar de diversas maneras: oral, axilar o rectal. Los tipos más recientes proporcionan lecturas igual de rápidas y precisas, pero pueden utilizarse en el oído, en la frente o incluso sin contacto.

Al ser digital, el termómetro se encarga de la mayor parte del trabajo. Una vez aplicado, la mayoría tomará una lectura de la temperatura y emitirá un pitido para que el usuario sepa que su lectura ha terminado. 

Los termómetros digitales de oído y de frente se consideran seguros, precisos y convenientes. Algunos también tienen un sistema de memoria incorporado para poder grabar las lecturas para su uso posterior, como cuando se consulta a un profesional de la salud. 

Los termómetros digitales de oído y de frente también son magníficos para los niños, porque puede hacerse una lectura rápidamente sin que el niño tenga que estar quieto durante mucho tiempo. Algunos pueden utilizarse incluso mientras el niño está dormido. Si el niño se mueve, muchos termómetros digitales tienen aplicadores suaves y flexibles para que sean cómodos de usar.

Como ocurre con la mayoría de las cosas, aunque existen versiones baratas, vale la pena invertir en un termómetro digital más avanzado, un modelo que pueda ofrecer una funcionalidad innovadora, una mejor experiencia para el usuario y la tranquilidad que da una marca de confianza.

¿Que precisión tienen los termómetros digitales?

Cuando se usan en condiciones controladas, la mayoría de los termómetros digitales son muy precisos. Sin embargo, las lecturas pueden verse afectadas por factores ambientales

Si, por ejemplo, la temperatura se toma por vía oral pero el paciente acaba de comer o beber algo, la lectura puede verse afectada. Asimismo, por muy discreto que sea, a los niños rara vez les gusta que les inserten o pongan algo encima, especialmente si ya se sienten mal; cualquier esfuerzo podría llevar a una lectura inexacta.

Dicho esto, los termómetros digitales le dan la mejor oportunidad de obtener una lectura precisa - y algunos modelos son mejores para abordar el tema de las interferencias ambientales. Así que la pregunta es: ¿de qué tipo?

¿En el oído o en otra parte del cuerpo?

La cuestión de dónde se toma la temperatura realmente depende de la edad del paciente. Por ejemplo, los bebés no siempre mantienen la cabeza quieta el tiempo suficiente para que las lecturas orales sean exactas. Así que un mejor lugar para tomarles la temperatura es el oído.

La aplicación oral es más factible para niños mayores y también será más fácil de realizar. Los termómetros con punta flexible ofrecen una mayor comodidad en este caso. Sin embargo, las opciones no orales como los modelos de oído o "sin contacto" también son interesantes, ya que ofrecen precisión y confort. Algunos termómetros Braun ofrecen incluso lecturas específicas para cada edad.

Algunos termómetros también pueden permitirle tomar la temperatura de otras partes del cuerpo, como la frente, la axila o el recto. Dondequiera que tome la lectura, asegúrese de seguir las instrucciones de su dispositivo, y limpie siempre el termómetro después de usarlo.

Termómetros infrarrojos

Utilizan sensores infrarrojos para captar las lecturas de calor emitidas por el cuerpo, ya sea desde el oído o sosteniendo el sensor en la frente o cerca de ella. Son muy rápidos: un termómetro de infrarrojos puede obtener una lectura en pocos segundos, y algunos modelos ni siquiera requieren contacto directo para funcionar. En el caso de niños especialmente activos, los padres pueden preferirlos a otros tipos.

Un termómetro infrarrojos es útil si desea algo que sea rápido y que no moleste a los niños. Son especialmente útiles para niños más pequeños y bebés, que pueden moverse demasiado. Algunos modelos de Braun dan respuestas adaptadas a los diferentes grupos de edad, indicando claramente si la persona está por encima o por debajo del rango de temperatura aceptado para su edad.

¿Qué puedo elegir?

No hay una respuesta correcta a la hora de elegir un termómetro para su hogar. Sin embargo, recuerde que está invirtiendo en un producto que jugará un papel esencial en la salud de su familia durante los próximos años. Sea cual sea su elección, consulte siempre el embalaje y las instrucciones para asegurarse de que está utilizando el termómetro correctamente. Y si tiene alguna duda antes o después de la compra, pida ayuda al fabricante o a un profesional de la sanidad.